Aquí estoy, tirado en la arena.
Por sangre lo que tengo es ponche de frutas y por hígado un peñón.
Miro a las estrellas, oigo el bullicio. "¿Por qué?", me pregunto. Son las dos de la mañana. Mi cerebro me recuerda que es el último día de un jolgorio ahí.
A la distancia, oigo una discusión. Me reincorporo. Me importa. Intervengo. La adrenalina en otros se dispara. Puño va y puño viene. Me duelen las manos y me arde la cara.
Alguien se resopla la naríz y se saca un poquito de sangre. Me dice: "¿Me sacas de aquí? Yo me quiero ir." Acepto.
Un automóvil se enciende y todo queda atrás. Minutos más tarde, se cambia la ruta. ¿Tu casa? No. ¿La mía? Tampoco.
El sol ya molesta y el tripas practican su sinfonía. El amoreteado se quedó dormido a mi lado con un poquito de sangre seca en la naríz y sus bonitos labios rojos por el impacto.
Se habla muy poco el resto del día.
Se tiene el automóvil. Otra playa, desierta por cierto, para mi sorpresa es lo que encuentro. Nos acompaña un empleado del gobierno, que, a juzgar por su apariencia, será cesanteado muy pronto.
Llego a mi casa después de un día de 38 horas. Me siento satisfecho y contento.
Tengo conmigo el peculiar olor a bloqueador solar de Walgreens pero mi toalla huele a ti. Y aunque tengo los nudillos pelados, me duelen las manos y me arde la cara, estoy contento.
¿Por qué tú me haces tan feliz?
Monday, April 27, 2009
Wednesday, April 1, 2009
Labios, lenguas y dientes
Dios bendiga la General Motors.
La hora: 12:30 PM. La temperatura: 95 grados. Vehículo: Chevrolet Tahoe.
Después de una caminata algo larga debajo del inclemente sol caribeño, dos abordan cierto vehículo todoterreno para visitar algún come-y-vete ponceño. El tema de conversación es irrelevante. Los audífonos se desconectan y el Zune se conecta al radio. Por las bocinas sale "Try Me" de Robi Dräco Rosa.
Se enciende el motor y la temperatura aumenta. Baja la reveladora gota de sudor por el centro de la frente que lo dice todo pero a la vez no dice nada. El motor lleva un rato encendido pero la todoterreno no se mueve. Hay un ambiente de tensión que rodea toda esta extraña situación.
Las miradas se encuentran. El lenguaje no verbal entra en acción. Los latidos se aceleran. La temperatura corporal sigue aumentando y sucede lo inesperando. Como león que recién atrapa una gacela, hay una excitante mordedura.
El cuello del pasajero es víctima de un éxtasis ajeno. Labios húmedos y carnosos hacen contacto con la fina piel. Para añadir a la ecuación una lengua roza el área como preámbulo al mortal ataque de unos dientes que muerden con una sutileza que derrumba a cualquiera.
Robi repite "Try me, try me, try me, yeah!" pero ya no más. Como siempre, aquí no ha pasado nada. Como recuerdo sólo queda un cuello amoreteado, calzoncillos marcados y marcas de sudor seco
La hora: 12:30 PM. La temperatura: 95 grados. Vehículo: Chevrolet Tahoe.
Después de una caminata algo larga debajo del inclemente sol caribeño, dos abordan cierto vehículo todoterreno para visitar algún come-y-vete ponceño. El tema de conversación es irrelevante. Los audífonos se desconectan y el Zune se conecta al radio. Por las bocinas sale "Try Me" de Robi Dräco Rosa.
Se enciende el motor y la temperatura aumenta. Baja la reveladora gota de sudor por el centro de la frente que lo dice todo pero a la vez no dice nada. El motor lleva un rato encendido pero la todoterreno no se mueve. Hay un ambiente de tensión que rodea toda esta extraña situación.
Las miradas se encuentran. El lenguaje no verbal entra en acción. Los latidos se aceleran. La temperatura corporal sigue aumentando y sucede lo inesperando. Como león que recién atrapa una gacela, hay una excitante mordedura.
El cuello del pasajero es víctima de un éxtasis ajeno. Labios húmedos y carnosos hacen contacto con la fina piel. Para añadir a la ecuación una lengua roza el área como preámbulo al mortal ataque de unos dientes que muerden con una sutileza que derrumba a cualquiera.
Robi repite "Try me, try me, try me, yeah!" pero ya no más. Como siempre, aquí no ha pasado nada. Como recuerdo sólo queda un cuello amoreteado, calzoncillos marcados y marcas de sudor seco
Hello Stranger, Pt. 1
You walk in and you're beautiful.
And you smile, and look away, and everything is a little bit nicer than it was before.
♥
And you smile, and look away, and everything is a little bit nicer than it was before.
♥
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